Sigamos Adelante en el 2018: Cómo enseñar a los niños acerca de la motivación

Sigamos Adelante en el 2018: Cómo enseñar a los niños acerca de la motivación

Hace dos semanas publicamos un post acerca de cómo motivarse si quiere hacer cambios en su vida. Notamos que la motivación en uno de los factores más importantes para lograr y mantener los cambios. La motivación también es una habilidad importantísima para los niños. Les puede ayudar en la escuela y en la casa. ¿Pero cómo se les enseña la motivación?

Dígale a su niño/a lo que es la motivación. El primer paso podría ser explicarle a su niño lo que es la motivación. Podría definirla así, “La motivación es algo que traemos adentro que nos ayuda a querer hacer las cosas y terminarlas, aun cuando sea difícil, como ordenar su cuarto o leer un libro entero por si mismo.”

Hable acerca de lo que motiva a otras personas. Los niños aprenden mucho de lo que dicen y hacen las personas a su alrededor. Así que si quiere que su niño aprenda sobre la motivación, una manera de enseñarle sería mostrarle cómo es cuando usted se siente motivado/a, sobre todo cuando está haciendo una tarea difícil o no tan divertido. Supongamos que está lavando los trastes. Podría decir algo como, “Saben, no me gusta mucho lavar los trastes. A veces preferiría leer un libro. Pero quiero que el fregadero este limpio y que tengamos platos limpios la próxima vez que comamos. Por eso estoy motivado/a a lavar los platos.”

También pueden hablar acerca de lo que motiva a los personajes en los libros que leen. Por ejemplo, podría preguntar “¿Por qué  subió el árbol el osito, aunque le picaban las abejas?” El ayudar a su niño/a a averiguar por qué los personajes persisten ante las dificultades es una buena manera de enseñar el concepto de la motivación.

Ayude a su niño/a a establecer objetivos y planificar cómo lograrlas. El establecer objetivos claras y realizables es una buena manera de aprender cómo usar la motivación para lograr las cosas. Dividan la meta en pasos alcanzables para ayudar a su niño/a a aprender cómo planificar para aumentar la posibilidad de alcanzar el objetivo. Además, es más fácil mantener la motivación cuando su niño/a puede ver que está avanzando hacia el objetivo.

Entonces, si su niño estableció un objetivo grande como “Leer un libro cada mes”, una manera de ayudarle a alcanzar la meta sería hacer un plan para cómo hacerlo. Podrían dividir el objetivo en pasos más pequeños como “Escoger un libro” para los primeros días del mes. Entonces, “Leer por 20 minutos cada noche antes de acostarme” podría ser el siguiente paso. El paso de medio mes, “Ver cuantas páginas quedan después de la segunda semana” podría llevar al paso “Ajustar el tiempo de lectura cada noche a __ minutos”. Podrían anotar estos pasos en un lugar visible e irlos marcando en cuanto se cumplan.

El poder verificar los avances hacia un objetivo también es importante porque, a veces, su niño/a no podrá lograr el objetivo grande. Pero si puede ver los avances que hizo y sentirse bien con eso, es más probable que intente otra vez (y otra vez más, de ser necesario).

Premie los avances. Cuando su niño/a alcanza un objetivo o un paso hacia el objetivo, puede ayudarle a celebrar con una recompensa. No tiene que ser cosa grande. Podría ser un ¡viva!, un choque de manos, o una corta fiesta de baile. O podría programar un momento especial para hacer algo a solos con su niño/a. Todos necesitamos sentir que hemos logrado algo importante cuando alcanzamos nuestros objetivos. Eso nos ayuda a sentir más motivados la próxima vez.

Algunos padres podrían pensar que si premien a sus niños por ser motivados, nunca van a aprender a motivarse por su propia cuenta. Pero el propósito de los premios no es reemplazar la auto-motivación, sino que pueden ayudar a aumentar la auto-motivación. A todos nos gusta que otros reconozcan lo bien que hacemos. El premiar a su niño/a le ayudará a querer esforzarse por lograr otro objetivo en el futuro y le aumenta la autoestima. Y recompensas concretas, como tiempo para usar la computadora, pueden ser útiles cuando los niños quieren alcanzar un objetivo particularmente difícil.

Entonces, en el ejemplo anterior, si leer es difícil para su niño/a, un sistema de recompensas podría ayudarle a mantener la motivación. Por ejemplo, podría ganar una calcomanía por cada noche que lee 20 minutos, entonces cuando tiene 14 calcomanías, podría ganar algo especial, como la oportunidad de escoger lo que la familia va a cenar una noche (dentro de las normas, por supuesto). Una vez que un niño/a ha empezado a avanzar hacia su objetivo, el refuerzo positivo (premio), como el elogio o un choque de manos, puede ayudarle a persistir. El truco es asegurar que el premio se ajusta a la tarea (por ejemplo, no prometa $100 a su niño/a por leer por 20 minutos) y lentamente progresar hacia usar solamente premios intangibles (elogios, choques de mano, abrazos).

Aprender más acerca de la motivación puede ayudar a su niño/a a triunfar con sus objetivos, lo cual podría promover el éxito tanto en la casa como en la escuela. Recuerde que este tipo de aprendizaje es un proceso. Y, como muchas otras cosas que aprenderá su niño/a, la mejor manera de enseñar la auto-motivación es modelarla. Así que, ¡establezca algunos objetivos propios y siga adelante en el 2018!

Image: © Vadimgozhda | Dreamstime.com

Katherine Pears
Dr. Katherine Pears is a senior scientist at Oregon Social Learning Center (OSLC). She earned her Ph.D in clinical psychology and has worked with OSLC since 1998. Katherine is the principal investigator and co-developer of the Kids In Transition to Schools (KITS) program. Currently, she oversees all the clinical and research activities for KITS. When she’s not in her office, you’ll find Katherine in the kitchen whipping up her latest creation or outdoors hiking a scenic trail.

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