Preparados, listos ¡ESCUCHA!: Juegos divertidos para practicar la escucha activa con niños

Preparados, listos ¡ESCUCHA!: Juegos divertidos para practicar la escucha activa con niños

Últimamente estamos platicando mucho sobre cómo ayudar a los niños a aprender a compartir, más ahora con los requisitos del distanciamiento social. Una habilidad importante, aunque difícil, para los niños pequeños es saber compartir la atención con otros. Por ejemplo, les puede costar compartir con sus hermanos la atención de su mamá, o compartir la palabra con sus compañeros durante las clases virtuales. Esto es totalmente normal para su edad. La mayoría de los niños de 4 a 5 años recién están desarrollando la habilidad de entender que otras personas tienen sentimientos y pensamientos distintos de los suyos. Aunque sea normal que los niños sean autocéntricos, hay muchas cosas que pueden hacer con ellos para que practiquen las habilidades de la escucha activa y compartir la atención con los demás. Durante este tiempo de restricción de las interacciones sociales físicas, ¿por qué no enfocarse en otra habilidad social perfecto para el distanciamiento social?

La escucha active tiene dos partes:

  1. Ser capaz de prestar atención y escuchar a la otra persona
  2. No interrumpir cuando la otra persona está hablando

Al enseñar habilidades nuevas, ayuda mucho describir la habilidad y también modelarla. Una manera de presentar el concepto de la escucha activa es en el marco del respeto y la amistad. El respeto se puede explicar así, “El respeto quiere decir que nos importa cómo se siente el otro y sus sentimientos son importantes para nosotros.” Puede describir cómo demostrar respeto a otra persona al darle su atención plena cuando está hablando. Usamos el contacto visual y otras señales físicas para indicar que estamos escuchando. La segunda parte importante del respeto es no interrumpirle a la otra persona cuando está hablando. ¡Esto puede ser muy difícil! Sobre todo, cuando nos emocionamos.

Si le cuesta mucho a su niña o niño no interrumpir, puede ser muy útil enseñarle algo que PUEDE hacer mientras espera su turno. Un buen ejemplo de algo que pueden hacer en el salón es levantar su mano con un dedo enfrente de la boca. En la casa, quizá pueden colocar un dedo en el mentón para señalar que tienen algo que decir mientras esperan su turno.

A continuación temenos una lista de juegos simples para practicar las habilidades necesarias para la escucha activa. Desarrollan habilidades como la memoria operativa (poder sostener las reglas e instrucciones en la mente y seguirlas durante el juego), el control inhibitorio (ser capaz de detenerse rápidamente de decir o hacer algo), y prestar MUCHA atención para escuchar las direcciones o lo que está diciendo la otra persona.

Detecta lo absurdo

  • Cuente algo. Puede ser algo que pasó durante el día, recontar un libro o película, describir lo que está comiendo, o lo que vio al hacer mandados. Al contarlo, agregue un detalle absurdo. “Después del desayuno esta mañana fui a hacer compras. En la tienda, iba a comprar leche, pero sabía que también necesitamos pan. Cuando iba al pasillo del pan, vi a una jirafa empujando un carrito justo enfrente del tipo de pan que a tí te gusta. Agarré el pan y fui para la leche y el queso. Casi se me olvidó el brócoli, pero me acordé a última hora…” Desafíe a su niño o niña a escuchar todo el cuento, sin interrumpir, y cuando haya terminado vea si haya detectado ‘lo absurdo’. ¡Empiece con cuentos cortos y simples para niños pequeños ya que esta actividad exige mucho a los cerebros infantiles!
  • También pueden turnarse. Su niña puede contar algo para que usted ‘detecte lo absurdo’. Esta actividad proporciona mucha práctica para el desarrollo de las habilidades de la conversación y para entender las narrativas (y sí, al principio puede ser algo difícil).
  • Si hay un libro de cuentos infantiles que han leído tantas veces que su niño lo sabe de memoria, puede incluir ‘un absurdo’ al leer ese cuento.

Un juego para compartir las experiencias del día

  • Altibajos: Cada persona comparte un momento de su día que no le fue muy bien (un bajo), y algo lindo que sucedió, o que le hizo sentir bien (un alto). Los niños practican escuchar mientras hablan los demás, y practican contar algo sobre sí mismos. Esta actividad se puede jugar en el carro, en la hora de dormir, al comer, etc. Bono: iniciar una rutina como esta puede inculcar en los niños el hábito de compartir sus experiencias del día cuando todavía sean pequeños.
  • Si pudieras ver lo que está en mi cabeza: Para jugar con dos personas, decidan a quién le va a tocar primero y quién le escuchará. Mientras escucha la persona 2, la persona 1 dice, “Si pudieras ver lo que está en mi cabeza, sabrías que…” y termina la oración con algo sobre sí mismo/a. Después, la persona 2 toma su turno para completar la oración sobre sí mismo, mientras le escucha la persona 1. Si quiere que el juego sea un poco más difícil, use un reloj para marcar el tiempo que le toca a cada persona para hablar, o pídale a la persona que escuchó que repita lo que dijo la otra persona.
  • Bono: Hagan una fiesta de baile (por 20 segundos, o el tiempo que les guste) para celebrar los triunfos y cositas buenas que aprenden sobre las experiencias del día de los demás. Mientras toca la música, pueden bailar con toda la intensidad que quieran, pero cuando para, ¡tienen que parar inmediatamente y congelarse!

Un juego de escucha

  • Una adaptación al juego Luz-Rojo Luz-Verde: Agregue movimientos distintos para la luz verde (los niños pueden quedarse en lugar para hacer los movimientos, no tiene que ser una carreta). “¡Cuando diga luz-verde, tienen que moverse como canguros!”, o moverse como robot, o como si estuvieran en el espacio ultraterrestre…
  • “Cuando diga ‘vaya’…”: Esta actividad ayuda a movilizar a los niños, por ejemplo, cuando tienen que dejar el parque. “¡Pónganse los oídos atentos! Cuando diga ‘VAYA’ empiecen a caminar como elefantes rumbo al carro por 10 pasos…¡Bien! Ahora, cuando diga ‘VAYA’ salten como ranitas 5 veces…”. Intente decir palabras que riman en vez de “vaya” para que realmente tengan que prestar atención, “¡Maya! ¡Papaya!…¡VAYA!”
  • Simón Dice: Este juego proporciona practica para la escucha activa y el control inhibitorio. Otra variación que nos encanta usar en el salón para ayudar a los niños a tranquilizarse y enfocar su atención en los maestros se llama, “Si me escuchas…” El maestro dice, “Si me escuchas, toca tu ____” y los niños siguen la dirección. Pueden incluir cosas absurdas como, “Si me escuchas, baila la macarena”.
  • Construya-cuentos: Cada persona en el grupo (2 personas o más) se turnan para decir una palabra a la vez para construir un cuento. Los niños tienen que fijarse en lo que dicen los demás y recordar todo lo que se haya dicho hasta que le toque su turno.

 Juegos de adivinar como 20 Preguntas, Yo Veo, o Adivine el Animal

  • Para jugar al Yo Veo y 20 Preguntas, una persona piensa en algo o “ve” algo en el cuarto y los demás tienen que adivinar lo que es al hacer preguntas al respecto. Por ejemplo, “¿es un animal, vegetal/planta, o mineral?”.
  • Para jugar al Adivine el Animal, una persona piensa en un animal y lo guarda en su mente. Los demás se turnan para adivinar cuál animal es haciendo preguntas sobre el animal. Por ejemplo, ¿vive en la tierra o en el agua? ¿Tiene pelo o escamas?
  • Para los niños más avanzados, es buenísimo practicar ampliar lo que dijo la otra persona o hacerle preguntas sobre el tema.

Puede ser difícil para los niños aprender a demostrar respeto y cariño hacia los demás cuando están hablando al practicar la escucha activa. Sin embargo, es una habilidad para toda la vida que vale la pena practicar. ¡Nos encantaría escuchar de ustedes, si conocen un juego divertido que incorpore la escucha activa!

Text: © Kids In Transition to School 2020

Image: © Anna Sungatulina| Dreamstime.com

Livia Carpenter
Livia Carpenter is the Clinical Supervisor for KITS. She has been with the organization since 2008. Livia has a passion for working with kids from high risk backgrounds, which began when working with foster children prior to coming to OSLC. When she is not inspiring those she works with, she reads, tries new recipes, makes art, and really enjoys a good, whole-hearted belly laugh.

0 Comments

Leave a reply