Desarrollo de sus propios hábitos nuevos: Parte 1

Desarrollo de sus propios hábitos nuevos: Parte 1

Yo los veo, madres, padres, y maestros de pequeñitos, gastando la mayoría de su tiempo y energía en ayudar a sus niños a salir adelante y postergando sus propias metas “por el momento”. Si esto le suena familiar, ¡esta entrada de blog es para usted! Criar y enseñar a los niños es una labor intensa e importante. Es fácil olvidar que el cuidarse de uno mismo y alcanzar sus propias metas y necesidades, son partes importantísimas de poder continuar a apoyar y ayudar a los demás. Como dice el refrán, del vaso vacío no se llena.

 “Cuidarse de sí mismo/a no quiere decir yo primero, quiere decir yo también.”

–L.R. Knost

Durante las últimas semanas hemos visto maneras de apoyar a los niños en su desarrollo de habilidades y comportamientos nuevos. Esta semana ¡nos enfoquemos en usted! El tema de la motivación y cómo cambiar los hábitos es enorme y por lo tanto, no lo podemos abarcarlo en profundidad en una sola entrada de blog. Para esta primera parte les presentamos 5 estrategias para desarrollar nuevos hábitos.

  1. Enfóquese en un solo hábito a la vez. Todos lo hemos experimentado, a lo mejor cerca de la víspera del Año Nuevo. Decidimos que éste va a ser el año del gran cambio. ¡Vamos a cambiarlo todo! Aunque es posible que algunas personas sean capaces de lograr un cambio total de una vez por todas, deberían de ser muy pocas. Así que empiece con un solo hábito a la vez, sin importar qué tan pequeño sea. Uno de los beneficios de iniciar un hábito nuevo es que la inspiración le dará la confianza y la motivación que necesita para alcanzar su meta, y ¡a lo mejor la siguiente también! Piénselo como ejercicio para su músculo del hábito.

 

  1. Haga que el hábito le sea tan fácil que requiere muy poco esfuerzo para empezar. Luego vaya agregando un poquito cada día. Si su meta consiste en iniciar una práctica de prestar atención, o mindfulness, probablemente no sería factible empezar con 15 minutos de meditación de inmediato.
    • En cambio, empiece con solamente 1 minuto por día. Empiece con este pequeño hábito de hacer 1 minuto de respiraciones conscientes, y luego lentamente agregue un minuto cada vez en pasos pequeños. Si agrega 1 minuto por día, para finales del mes podría llegar a 31 minutos, ¡para un total de 496 minutos de meditación! Pero, si esto es un salto muy grande, por qué no empezar con contar 10 respiraciones al despertarse. Luego progrese a 15 respiraciones al día siguiente, luego 20…
    • ¿Quiere aumentar la fuerza de sus brazos y abdominales? Haga una flexión el primer día, y luego agregue una más cada día. Cuando llega a ser demasiado difícil, puede seguir con este número y luego empezar otro set en otro momento del día. Por ejemplo, si llegó a 15 flexiones diarias y no puede hacer más, empiece otro set de la misma manera, pero en otro momento. Serían 15 flexiones en la mañana + 1 en la tarde, y al otro día 15 + 2, luego 15 + 3… Terminarías con un total de 496 flexiones en un mes. (Divulgación total: he estado haciendo esto y para el día de hoy (18 de mayo) he llegado a 18 flexiones seguidas. Al inicio apenas si pude hacer una sola flexión… ¡Yo misma estoy muy sorprendida!)

 

  1. Sea intencional al arreglar su ambiente para apoyar el nuevo hábito. Nuestro ambiente es una parte sorprendentemente importante para nuestros hábitos, sea el sitio, el momento del día, el estado de ánimo, o la manera en que las cosas estén situadas. Piense en las excusas que hace cuando no tiene ganas de hacer el comportamiento necesario para lograr el cambio, y vea si puede arreglar su ambiente para solucionar la dificultad.
  • Si no va al gimnasio porque le queda lejos, cambie de gimnasios para que se encuentre en el camino a su casa. Tenga un vaso de agua a su alcance cuando está sentado/a en su escritorio o manejando. Le sorprenderá lo mucho que toma simplemente porque está allí. Si quiere caminar más cuando está en el trabajo, pero tiene la excusa de que tiene que usar zapatos lindos en la oficina, ponga unos zapatos de caminar debajo de su escritorio para sus caminatas.

 

  1. Planifique cómo y cuándo va a dar seguimiento a su nuevo hábito. ¡Programar y planificar el proceso de establecer su nuevo hábito puede ser el secreto de su éxito! ¿Cuántas veces se ha dicho que va a hacer algo, pero de repente llega la noche y se ve forzado/a a hacerlo mañana? ¡A mí me pasa también! Al desarrollar de antemano un plan, o un horario, para lo que va a hacer, estará ayudando a sí mismo/a a escoger el nuevo comportamiento más adelante. Y, al planificar sus días para reducir la cantidad de tiempo que tiene que ejercer el auto-control en el momento, se le hará más fácil quedarse con su nuevo hábito cuando está cansado/a o distraído/a con la locura de la vida.
  • ¿Quiere escribir más o llevar un diario? Prográmalo en su horario. ¿Quiere comer más sano? Planifique sus comidas para toda la semana (y haga las preparaciones para todas las cenas de antemano si puede). Si sabe que va a reunirse en un café con un amigo y las medialunas con chocolate son tu punto débil (y tu meta es no comer nada de azúcar), planea lo que va a pedir de antemano y asegúrese de no llegar con hambre.

 

  1. Sea consistente. Utilice sus rutinas para establecer el hábito. Como mencionamos la semana pasada, los humanos dependen tanto de sus hábitos porque éstos liberan a nuestros cerebros a hacer y pensar en otras cosas aparte de los pasos necesarios para amarrar los zapatos o manejar su carro en reversa para salir de la casa. ¿La desventaja de depender demasiado de los hábitos? Puede ser bastante difícil pararlos. Cuando construimos nuevos hábitos, muchas veces estamos reemplazando los viejos. Si nos damos por vencidos o no practicamos el nuevo hábito consistentemente, es fácil volver a los viejos.
  • Considere si puede usar una rutina existente para crear su nuevo hábito. Quizás cada mañana cuando prende la cafetera, lo usa como su recordatorio de meditar por 2 minutos. Cepillarse los dientes puede servir de recordatorio para que se vaya al piso para hacer un par de flexiones.
  • Si tiende a perder sus llaves en la casa, convierte la rutina de abrir la puerta en su recordatorio de crear el nuevo hábito de colocar sus llaves en el mismo plato o gancho cerca de la puerta.

Es cierto que algunos de estos pasos requerirán más esfuerzo al principio. Pero piense en los beneficios: ¡menos esfuerzo y dificultad en el futuro cuando su duro trabajo dé resultados y su nuevo comportamiento se vuelva hábito!

Si está tomando tiempo para desarrollar sus propios buenos hábitos, o simplemente tomando tiempo por sí mismo/a para rellenar su propio vaso metafórico, felicítese por modelar el hábito de cuidarse de sí mismo/a para los niños que lo/la admiran. Si está pensando agregar un nuevo hábito a su vida, manténgase alerto/a para la segunda parte de este post que saldrá el lunes que viene: 3 maneras de fortalecer la motivación para el cambio.

 

 

 

 

Inspirado por:

https://jamesclear.com/goals-systems

https://www.bakadesuyo.com/2014/08/how-to-stop-being-lazy/

http://charlesduhigg.com/the-power-of-habit/

https://www.amazon.com/Thinking-Fast-Slow-Daniel-Kahneman/dp/0374533555

Livia Carpenter
Livia Carpenter is the Co-Clinical Supervisor for KITS. She has been with the organization since 2008. Livia has a passion for working with kids from high risk backgrounds, which began when working with foster children prior to coming to OSLC. When she is not inspiring those she works with, she reads, tries new recipes, makes art, and really enjoys a good, whole-hearted belly laugh.

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