Como Establecer un Balance entre Motivar y Fijar Límites – Parte 2: Animar la Cooperación y Evitar las Batallas

Como Establecer un Balance entre Motivar y Fijar Límites – Parte 2: Animar la Cooperación y Evitar las Batallas

La semana pasada hablamos acerca de maneras en las que los adultos pueden hacer que sea fácil para los niños seguir las expectativas y tomar buenas decisiones. Hoy continuamos con el tema de establecer un equilibrio entre los límites y  otras maneras para animar la cooperación y evitar las batallas. Los niños siempre van a probar los límites. Esto es una parte de su labor como niños, para ver si usted está hablando en serio y averiguar hasta qué punto pueden salirse con la suya. Pero esto cansa. Algunas estrategias que se usan para evitar las batallas y animar a los niños a seguir direcciones son: redirección, opciones, y arreglos para que puedan ganar premios.

Redirección (haz esto en vez del otro)

Muchas veces, sobre todo con niños muy pequeños, es útil escoger en cuáles situaciones vale la pena batallar; evite llegar al punto de tener que fijar un límite al redirigir su atención o comportamiento. Si su pequeñito persiste en golpear la mesa con su cuchara de metal, en vez de tentar un berrinche, dele una espátula de goma para que pueda seguir jugando sin tanto ruido. Si sabe que se ha acabado la capacidad de sus alumnos para sentarse quietos y escuchar, dé un descanso a estos cerebros en crecimiento y hacerles mover con una actividad física. Si se quedaron esperando en una fila en la oficina de correo y sabe que uno de sus niños está a punto de hacer un berrinche debido al aburrimiento, empiece un juego como “yo veo”, jugar a adivinar las cosas chistosas que otras personas puedan tener en sus paquetes (“Esta caja seguramente está llena de babosas moradas que dicen ‘mooooo’…”). O en la fila en la tienda, agarre unas bananas para jugar al “teléfono”. La idea es redirigir a los niños hacia una actividad apropiada que les mantenga ocupados y entretenidos, en vez de llegar al punto de necesitar fijarles un límite. Cuando sabe que su niño está a punto de meterse en algo que no debe hacer o que un berrinche está inminente puede redirigirlo: “¡Oh! ¡Realmente necesito tu ayuda con esto aquí!” o “¡Aye! ¡Se me olvidó contarle acerca del ruido curioso que escuché!”…

Deles opciones en sus términos

Si su niño piensa que todo es una negociación, en vez de decirle una sola cosa que tiene que hacer, dele la ilusión de elección al proveer dos opciones con las cuales usted está totalmente de acuerdo. Cuando cruzan la calle, “Puedes agarrar mi mano derecha o mi mano izquierda”. Cuando escogen un bocadillo apropiado, “¿Quieres escoger la manzana o las zanahorias?”

Los niños también se motivan a seguir direcciones cuando éstas se dan como un juego, “Me pregunto qué tan rápido te puedes poner los zapatos. Te voy a llevar el tiempo,¡ apuesto que no puedas hacerlo en 35 segundos! Prepárate, listo, ¡ya!”

Ganar un premio

A veces las expectativas que tenemos para los niños son muy difíciles para ellos. No es que no lo harían; puede que sea realmente difícil o una habilidad nueva, y necesitan su ayuda. En este caso, hacer un arreglo para que los niños ganen premios cuando completen la tarea con apoyo y motivación es una buena manera para enseñarles a seguir direcciones o practicar habilidades nuevas. Como adultos, siempre hacemos cosas que no queremos porque sabemos que nos va a beneficiar a largo plazo. Cosas como poner atención en la clase, compartir los juguetes, y seguir direcciones son bastante difíciles para los niños. Cuando usamos premios o recompensas para motivar a los niños a hacer estas cosas difíciles, a través del tiempo aprenderán el valor intrínseco del trabajo duro y las interacciones sociales y no hará falta seguir premiándolos para toda la vida. Si se les hace difícil a sus estudiantes de kindergarten poner atención, enséñeles de antemano que podrán ganar un baile o un juego cuando permanezcan sentados con los cuerpos calmados y las voces calmadas durante la lección. Si sabe que su niña va a discutir y negociar cuando le pide que recoja sus legos, enséñele de antemano que cuando recoge sus legos la primera vez que se lo pide, podrá escoger la película que va a ver la familia esa noche. Recuerde, esto no es un soborno. Está ofreciendo apoyo y motivación para una tarea difícil, y el premio se gana después de haberla completado. Para resumir, establezca expectativas claras que los niños puedan cumplir y escoja una recompensa que realmente motive al niño. Luego, mientras la tarea se vuelve menos difícil, reduzca la frecuencia de los premios.

Los padres y maestros tienen una tarea bastante difícil. Al equilibrar el tiempo que pasamos fijando límites consistentes con la motivación para animar la cooperación, mientras hacemos más fácil que los niños sigan direcciones, por lo menos podremos reducir la cantidad de viradas de los ojos, pataleos, y pérdida de pelo a causa del estrés.

Image: © Wavebreakmedia Ltd | Dreamstime.com

Livia Carpenter
Livia Carpenter is the Clinical Supervisor for KITS. She has been with the organization since 2008. Livia has a passion for working with kids from high risk backgrounds, which began when working with foster children prior to coming to OSLC. When she is not inspiring those she works with, she reads, tries new recipes, makes art, and really enjoys a good, whole-hearted belly laugh.

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