Como Establecer un Balance entre Motivar y Fijar Límites – Parte 1: Hacer Fácil que Hagan lo Correcto

Como Establecer un Balance entre Motivar y Fijar Límites – Parte 1: Hacer Fácil que Hagan lo Correcto

Como bien saben los padres y los maestros, fijar límites es una parte importante en el cuidado de los niños. Fijar límites claros y consistentes ayuda a los niños a sentirse seguros y les motiva a aprender cómo controlarse y conseguir lo que necesitan de una manera socialmente aceptada. Sin embargo, como vimos en el post de la semana pasada, fijar límites es más efectivo en moderación y cuando se equilibra con la motivación y la redirección. Nadie quiere ser la madre que grita constantemente, “¡No! ¡Para! ¡No puedes!”. De hecho, esta forma de fijar límites tiende a ser totalmente inefectiva cuando se usa frecuentemente. (Y ¿quién se acuerda de haberle dicho a un niño que no lepegue a su hermano, y el niño piensa “pues no dijeron que no podía escupirle o pincharle o hacerle tropezar o ponerle arañas en su cereal…” pero me aparto del tema.)

Inevitablemente habrá momentos cuando hay que fijar un límite firme y consistente, pero también hay maneras para reducir la cantidad de tiempo que pasamos fijando límites. Esto se hace al motivar al niño que haga caso y coopere. Los niños quieren hacer lo mejor que pueden y a la vez conseguir lo que necesitan. Porque son niños, una parte de la niñez es aprender cómo hacer esto, y ¡a usted le toca ayudarle! Cuando los niños solo escuchan constantemente todo lo que no pueden y no deben de hacer, al final dejan de escuchar. Al equilibrar la cantidad de tiempo que pasamos animándoles a hacer lo que queremos que hagan más, junto con la redirección a los comportamientos pro-sociales, el fijar límites vuelve más efectivo.

Aquí hay algunas cosas con los padres y los maestros pueden hacer para ayudar a sus niños a hacer lo mejor que pueden sin depender exclusivamente en fijar límites.

Hacer fácil que sigan las expectativas

Para crear las condiciones en las cuales los niños pueden tener éxito, tenemos que hacer fácil que sigan direcciones y hagan lo correcto. Enseñar de antemano, dar buenas direcciones, y atención positiva son buenas estrategias para hacer que siga el buen comportamiento, aumentar la cooperación y evitar la necesidad de fijar límites estresantes.

Enseñar de Antemano quiere decir que explicamos al niño lo que va a pasar y lo que son nuestras expectativas para él o ella. Como vimos en un blog reciente, el enseñar de antemano no solamente ayuda a los niños a hacer caso y prepararse para los cambios en su rutina, sino también les ayuda a aumentar su propia auto-regulación.

Paso 1: Avisar a los niños unos minutos antes que pronto van a tener que cambiar lo que están haciendo, o que va a suceder algo nuevo. Este ‘aviso’ también le da la oportunidad de enseñarles cómo estar preparados para hacer una transición exitosa, “En 2 minutos, va a ser hora de guardar la plastilina. ¿Qué puedes hacer en 2 minutos? ¿Crees que puedes hacer una pizza más?…”

Paso 2: Decirles cuáles son las expectativas para el cambio y/o la nueva actividad. “Ok, ya pasaron los 2 minutos; es hora de guardar la plastilina. Necesitamos poner la tapa sobre la plastilina, ponernos los zapatos, y salir. ¿Viste la plastilina azul?”

Enseñar de antemano también puede ser un simple recuerdo de las expectativas para la siguiente actividad: “Bien, casi llegamos a la tienda. ¿Recuerdas las reglas? Tienes que quedarte conmigo, usar un cuerpo calmado y una voz calmada, y puedes escoger una cosita al final si sigues las reglas.”

Las buenas direcciones ayudan a los niños a tener éxito porque son claras y fáciles de seguir.

Si estuvieras en un buffet y le dijeron, “No coma la gelatina” usted creería que esto quiere decir que puede comer cualquier otra cosa…y ahora, lo único que quiero comer, desde que se mencionó, es la gelatina.

Si le dijeran, “Puede comer la gelatina verde con la piña, pero no la gelatina verde sin piña, pero puede comer la gelatina verde sin piña si tiene crema batida, pero no si tiene crema batida con cerezas encima, y solo gelatina roja con cerezas pero no con crema batida…”, probablemente se sentiría bastante confundida sobre cuál gelatina se puede comer.

Si le dijeran, “Coma toda la gelatina que quiere hoy”, y al siguiente día alguien gritó, “¡No coma la gelatina!” probablemente estaría confundida sobre si pudiera comer la gelatina al siguiente día.

Entonces, en vez de decirles constantemente a los niños lo que no pueden hacer,

  • decirles lo que pueden hacer
  • dar direcciones claras y cortas (en vez de largas, confusas, y difíciles de entender)
  • hacer que las expectativas sean consistentes día a día (en vez de ser de una manera hoy, y diferente mañana)

Atención Positiva es una de las mejores maneras para hacer que continúe el buen comportamiento. Esto les deja saber a los niños lo que están haciendo bien y les motiva a seguir haciéndolo. Los niños necesitan que los adultos los cuiden, y esto muchas veces parece como una necesidad constante para la atención (positiva o negativa) de sus papás. Los niños necesitan que los adultos les aseguren, “Te veo, te escucho, eres importante”. Muchas veces se comportan mal o intentan maneras creativas para conseguir su atención si se sienten ignorados. En vez de esperar a que necesite fijar un límite para comportamiento negativo, use su superpotencia adulta (la atención positiva) para ayudarles a seguir tomando buenas decisiones y haciendo caso. Esta atención puede ser: elogios específicos, calcomanías y estampillas, gestos físicos (como un choque de manos especial, una sonrisa y un gesto con la cabeza, o una palmadita en la espalda).

Visítenos la semana que viene para más información sobre cómo equilibrar los límites con la motivación.

Image: © Atholpady | Dreamstime.com

Livia Carpenter
Livia Carpenter is the Co-Clinical Supervisor for KITS. She has been with the organization since 2008. Livia has a passion for working with kids from high risk backgrounds, which began when working with foster children prior to coming to OSLC. When she is not inspiring those she works with, she reads, tries new recipes, makes art, and really enjoys a good, whole-hearted belly laugh.

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