Cómo enseñar a los niños a ser sus propios porristas

Cómo enseñar a los niños a ser sus propios porristas

Los pensamientos son muy poderosos. Nuestra manera de pensar en nosotros mismos y las palabras que usamos al hablar a nosotros mismos pueden ayudar o lastimarnos. En momentos difíciles ¡debemos hablarnos como si fuéramos nuestro propio equipo de porristas! Si decimos cosas como “No puedo hacer esto” o “¿por qué me está sucediendo esto?”, es probable que pensemos que no hay nada que podemos hacer para superar la situación. De esta manera, puede que se empeore la situación y nos demos por vencidos. En cambio, podríamos usar palabras alentadoras para animarnos y ayudarnos a sentir que sí podemos, o a pedirle ayuda a alguien. Esta es una parte importante de poder recuperarnos rápidamente frente a las dificultades y tener más resiliencia.

Podemos ayudar a nuestros niños a aprender a hablarse positivamente desde temprana edad, y es una habilidad que pueden usar durante toda la vida.

  • Empiece con una conversación con su niño o niña sobre lo que quiere decir tener éxito o desarrollarse de una manera Podrían usar los siguientes temas como una guía:
    • “¿Sabías que tu cerebro crece cuando aprendas e intentas cosas nuevas? ¿Puedes pensar en algunas maneras de crecer tu cerebro?”
    • “¿Crees que las personas exitosas solo hacen cosas fáciles que pueden hacer sin esfuerzo? O ¿será que las personas exitosas intentan cosas difíciles porque saben que la mejor manera de crecer su cerebro es con intentar cosas difíciles, y aprender de sus errores, para poder hacerlo mejor la próxima vez?”
    • “¿Qué sucedería si no intentáramos cosas nuevas o cosas difíciles? ¿Dejaríamos de aprender cosas nuevas y mejorar nuestras habilidades?” (Podría usar un ejemplo de la vida de su niño o niña: ¿qué pasaría si no practicara el fútbol, básquetbol, música, arte, o matemáticas? ¿Mejorarían sus habilidades? A lo mejor, no.)

Luego, hable con su niño o niña acerca de cómo las palabras que decimos a nosotros mismos al hacer cosas nuevas o difíciles, pueden hacer una gran diferencia. Cuando nos hablamos de una manera negativa, es más probable que nos frustramos y nos rendimos. Pero cuando nos hablamos como nuestro propio equipo de porristas, de hecho nos ayuda a seguir intentando cuando las cosas se ponen difíciles. Y cuando las cosas no salen de nuestra manera, puede ayudarnos a aprender de nuestros errores o pedir ayuda. Intente iniciar una conversación en base a las siguientes ideas:

  • “¿Qué es lo peor que podría pasar si intentáramos cosas que no sepamos hacer muy bien? Quizás no podremos hacerlo muy bien al principio. De ser así, ¿cómo nos podríamos sentir?
  • “¿Esto te ha ocurrido a ti? ¿Recuerdas las cosas que te dices en tu mente cuando las cosas son difíciles o cometes un error?” (¡¡Está bien si su niño o niña no recuerda!!)
  • “Cuando sucede esto, si a alguien le fuéramos a escuchar decir cosas como, ‘no puedes hacer esto’ o ‘eres mala para hacer esto y debes darte por vencida’ o ‘debes sentirte mal y dejar de intentar’ ¿piensas que seguiríamos intentando hacer la cosa nueva? ¡A lo mejor, no! A veces decimos estas cosas a nosotros mismos cuando estamos frustrados o sentimos que no estamos haciendo bien alguna cosa.”
  • “Cuando nos hablamos de esta manera, ¿piensas que seguiremos intentando con más esfuerzo, o intentarlo de nuevo, o pedir ayuda? De ninguna manera. Pero si usamos palabras animadoras al hablarnos a nosotros mismos, de hecho podemos ayudarnos a seguir intentando, a buscar otra manera de hacerlo, o pedir ayuda. Y cuando lo hacemos así, ¿sabes qué? ¡Seguiremos mejorando nuestras habilidades, aprendiendo cosas nuevas, y ayudando a nuestros cerebros a ser más fuertes y felices!”

Hable acerca de algunas palabras animadoras que pueden usar los niños cuando se sienten frustrados o que no pueden hacer alguna cosa. Con nuestra manera de hablarnos a nosotros mismos, podemos recordarnos que sí podemos hacerlo, o que quizás no podemos hacerlo todavía, pero podemos aprender a hacerlo. Aquí presentamos algunas sugerencias de palabras animadoras, pero ¡siéntese libre de inventar sus propias frases!

  • TODAVÍA no he aprendido esto o practicado lo suficiente. Voy a seguir intentando, incluso cuando sea difícil.
  • Soy flexible y puedo manejar esto.
  • Cuando me siento frustrado/a, tomo una respiración profunda y busco otra manera.
  • Seguiré intentando. Me sentiré bien cuando termino.
  • En vez de sentir pena por mí mismo/a, puedo intentar de nuevo o pedir ayuda.
  • Soy de los niños que sigue intentando. Incluso cuando las cosas son difíciles, persisto y aprendo.
  • Los errores no me detienen. Tener éxito quiere decir intentar cosas difíciles y aprender de los errores.
  • Cometer errores no es lo peor. Lo peor es nunca intentar.

Actividad de práctica

Una manera fácil y útil de animar a los niños a aprender habilidades nuevas es demostrar la habilidad y pedirles que practiquen con usted la resolución de problemas. Pueden usar un peluche para hacer un teatro o show para su niño o niña. En el show, el peluche puede frustrarse o fallar cuando intenta algo nuevo, y decirse cosas que no ayudan a mejorar la situación***

Pregunte a su niño o niña si notó lo que se dijo el peluche a sí mismo cuando las cosas se pusieron difíciles, y cómo se le hizo sentir. ¿Siguió intentando o pidió ayuda, o se sintió mal y se rindió? Pida a su niño o niña que ayude al peluche diciéndole qué hacer y sugiriendo algunas palabras animadoras para reemplazar las negativas.

Luego, presente el teatro nuevamente y demuestre lo que sucede cuando el peluche usa palabras animadoras para seguir intentando, aprender de su error, o pedir ayuda. Cuando ayudamos a los niños a practicar habilidades nuevas al ayudar al otro, es más probable que usen las habilidades en el futuro.

(***Para estas prácticas puede ser útil pensar en situaciones que su niño o niña ya ha experimentado, o puede experimentar en un futuro próximo en las cuales podría beneficiar de hablarse positivamente. Si decide usar situaciones en las cuales su niño o niña está teniendo dificultades, esta actividad no debe usarse para avergonzarlo/la, y no es necesario directamente relacionar la experiencia del peluche con la de su niño o niña.)

El hablarnos positivamente cuando la vida nos desafía es una habilidad que a lo mejor todos podemos seguir desarrollando. No se olvide de usar la herramienta poderosa de modelar las habilidades para sus niños. ¡Nos encantaría saber cuáles ejemplos de palabras animadoras que se le ocurrieron a usted!

Image: © Rawpixelimages | Dreamstime.com

Livia Carpenter
Livia Carpenter is the Co-Clinical Supervisor for KITS. She has been with the organization since 2008. Livia has a passion for working with kids from high risk backgrounds, which began when working with foster children prior to coming to OSLC. When she is not inspiring those she works with, she reads, tries new recipes, makes art, and really enjoys a good, whole-hearted belly laugh.

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