Cómo ayudar a los niños a tener conversaciones amistosas

Cómo ayudar a los niños a tener conversaciones amistosas

Los amigos son muy importantes en la vida de los niños. Pueden ayudar a los niños a tener buena auto-estima y superar los momentos difíciles. El poder hacer y mantener amigos también ayuda a los niños a desarrollar y practicar las habilidades sociales que seguirán siendo importantes durante toda la vida. Estas habilidades incluyen saber cómo conversar, compartir, y resolver problemas cuando hay dificultades en las amistades. Los padres y maestros pueden ayudar a los niños a aprender estas habilidades importantes. Hoy vamos a hablar sobre cómo enseñar a su niño a tener una conversación.

Como adultos, llevamos muchos años hablando con otras personas y puede parecer fácil tener una conversación. Pero en realidad hay varios pasos que hay que seguir para involucrar a otra persona en una conversación y mantener su interés. Y es importante que su niño/a sepa qué es una conversación. Se podría explicar de esta manera, “Sabes, es muy importante ser amigable con otras personas. Una manera para hacer un nuevo amigo o comunicarle a alguien que le cae bien es hablar con esa persona. Cuando hablas con alguien y él o ella responde, eso es tener una conversación.”

Aquí hay una explicación de algunas de las habilidades que su niño/a necesita para poder tener una conversación amistosa:

  • Cómo iniciar una conversación. Los niños necesitan saber cómo iniciar una conversación. Puede parecer simple, pero los niños pequeños (e incluso algunos niños más grandes y adultos) frecuentemente se acercan a alguien y empiezan a hablar, interrumpiendo cualquier pensamiento que la persona puede estar teniendo. Esto ciertamente puede confundir a la otra persona. En vez de hacer eso, los niños pueden aprender a presentarse para iniciar una conversación (si no conoce a la otra persona) “Hola, me llamo _______. ¿Cómo te llamas?”, o hacer una pregunta para arrancar la conversación (si conocen a la otra persona) “Hola. ¿Cómo estás?”
  • Mantener el contacto visual. Otro elemento importante de la conversación es mantener el contacto visual con la otra persona. Esto puede ser difícil para algunos niños, sobre todo si se les desvía la atención fácilmente o si se sienten incómodos al hacer contacto visual con los demás. Para los niños que tienen dificultad para enfocarse, se les puede decir que miren a los ojos de la otra persona cada par de segundos. De esta manera sabrá que ha hecho contacto visual. Si su niño/a se siente incómodo/a al mantener el contacto visual, se le puede enseñar a mirar al puente de la nariz de la otra persona. El niño se sentirá más cómodo porque no está mirando directamente a los ojos de la otra persona, pero de todas maneras la otra persona sentirá que está haciendo contacto visual.
  • Tomar turnos. Al igual que aprender a compartir sus juguetes con sus amigos, los niños también tienen que aprender a compartir el “espacio” conversacional. Aunque los niños frecuentemente quieren contar sus propias historias y ocupar todo el tiempo hablando ellos mismos, necesitan darles tiempo a sus amigos también. Se puede presentar esta idea al igual presentaría la idea de compartir cualquier otra cosa “Cuando estás hablando con tu amiga, tienes que darle tiempo para hablar también. Así que, dile tu idea y después espere para que ella te diga lo que ella
  • Escuchar activamente. Además de darles tiempo a los amigos a hablar, los niños necesitan escuchar lo que sus amigos están diciendo. Esto puede ser difícil si su niño está impaciente por compartir su siguiente pensamiento o tiene dificultad para enfocarse por periodos de tiempo más largos. Una manera de enseñar cómo escuchar activamente es explicar al niño/a que si quiere que sus amigos presten atención cuando habla, él tiene que hacer lo mismo para ellos. Le puede enseñar habilidades que aumentan su habilidad de escuchar a sus amigos y les comunican que está escuchando, como mantener el contacto visual, asentir con la cabeza, y decir cosas como, “¡Guau!” o “Eso es interesante.”
  • Hacer Preguntas. Esto es una buena manera de iniciar o mantener una conversación que además se les comunica a los amigos de su niño/a que está escuchando. Preguntas de apertura pueden tratarse de cualquier cosa. Pero puede explicar a su niño/a que una manera de conseguir que otros le hablen es hacerles una pregunta acerca de sí mismos como, “Me gusta mucho jugar Minecraft. ¿A ti te gusta?” Las preguntas que se usan para continuar una conversación idealmente deben ser relacionadas con el tema que les ocupa. Otra buena manera de continuar una conversación y ser amistoso es darle un cumplido a la otra persona. Esto también puede llevar a una pregunta como “Me gusta mucho tu camiseta. ¿Azul es tu color preferido?”
  • Terminar una conversación. A veces los niños pequeños terminan de hablar y se van de repente, dejando la otra persona. Es importante enseñarle a su niño/a que debe decir “Adiós” y aún mejor si puede terminar la conversación con un cumplido como “Un gusto hablar contigo.” Esto hará más probable que la otra persona quiera hablar nuevamente con él/ella.

¡Esto es mucha información para un niño! Las mejores maneras de ayudar a su niño/a a aprender habilidades de la conversación son modelar y practicar. Así que, hable con su niño/a. MUCHO. Hágale preguntas y escuche sus respuestas. De esta manera verá cómo iniciar y mantener conversaciones y también cómo escuchar a la otra persona. Y después, dígale que practique cómo iniciar una conversación con usted, continuándola con preguntas y declaraciones, y terminándola cortésmente. Podrían hacer un desafío al aprender nuevos hechos para contar al otro, o ¡incluso nuevos chistes! Practicar la conversación tiene los beneficios adicionales de constituir tiempo especial que pasan juntos y aumentar el vocabulario de su niño/a. ¡Es una buena manera de ser creativos, divertirse, y enseñar a su niño una habilidad social que le ayudará para toda la vida!

Image: © Susan Leggett | Dreamstime.com

Katherine Pears
Dr. Katherine Pears is a senior scientist at Oregon Social Learning Center (OSLC). She earned her Ph.D in clinical psychology and has worked with OSLC since 1998. Katherine is the principal investigator and co-developer of the Kids In Transition to Schools (KITS) program. Currently, she oversees all the clinical and research activities for KITS. When she’s not in her office, you’ll find Katherine in the kitchen whipping up her latest creation or outdoors hiking a scenic trail.

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