Cómo usar el elogio para aumentar la autoestima de su niño

Cómo usar el elogio para aumentar la autoestima de su niño

Al comenzar el nuevo año es bueno considerar cómo estamos utilizando los elogios con nuestros niños. Los papás tienen diferentes sentimientos en cuanto al elogio, y los científicos debaten los efectos del elogio. No es de extrañar que a menudo los padres luchen por decidir cómo quieren utilizar los elogios con sus niños. Por un lado, una falta de aprecio puede llevar a mal comportamiento y dificultades con la autoestima. Por el otro lado, el sobreuso del elogio puede disminuir su poder y reducir la motivación en los niños. El propósito del elogio debe ser motivarles a elegir comportamientos positivos que llevan a resultados positivos. Pero con todo el debate acerca de cómo elogiar a los niños, ¿cómo se logra esto? Aquí hay algunos consejos para cómo los padres pueden utilizar el elogio como una herramienta valiosa para motivar el comportamiento positivo y ayudarles a los niños a comenzar de buena manera el nuevo año.

  • Utilizar elogios específicos. Nombre el comportamiento específico que hizo su hijo y que a usted le gustó. Por ejemplo, en vez de decir, “Bien hecho,” diga “Hiciste bien levantando tus juguetes tan pronto cuando te lo pedí.” Esto le deja saber a su hijo que usted aprecia su esfuerzo y le motiva a hacerlo nuevamente en el futuro.
  • Entusiasmarse cuando les elogia. El elogio aburrido, monótono, y desatento no les motiva a los niños y hace muy poco para ayudarles a escoger comportamientos positivos. Por eso, es importante que los padres sean entusiásticos cuando elogian a sus hijos. Intente a hacer que el elogio sea más entusiasmado con una sonrisa cálida, contacto visual y quizás una palmadita o un choque de manos.
  • Ser sincero cuando se le elogia a su hijo. Aunque los elogios deben ser entusiasmados, también deben ser sinceros. Los niños son expertos en reconocer cuando sus padres les den elogios falsos, los cuales pueden parecer desalentador y manipulativo. Evite elogios generales y efusivos como “¡Eres la niña más inteligente del mundo!” En vez de decir esto, ofrezca motivación más realista y veraz, tal como, “¡Trabajaste duro para hacer esa tarea bien difícil!” Es importante tener en cuenta que el comportamiento de un niño no tiene que ser perfecto para que uno de sus papás provee un elogio sincero. No es veraz decirle a su hijo “¡Qué buen futbolista eres!” cuando se le quitan la pelota en cada oportunidad. De todas maneras, puede elogiar a su niño diciendo algo como, “Veo que estás trabajando mucho para mejorar el regate.” Esto le deja saber a su hijo que todavía tiene su aprobación y atención positiva sin el elogio insincero.
  • Evitar usar elogios sarcásticos o en combinación con desprecios. Considere cómo se sentiría recibiendo el siguiente elogio de un compañero del trabajo: “Gracias por entregar su reporte a tiempo. Sería tan fantástico si pudieras ponerte las pilas todo el tiempo.” ¡Ay! Con combinar elogios con desprecios o sarcasmo, los padres quitan todo el impacto positivo de su atención. También envíen el mensaje que están decepcionados con su hijo, lo cual puede detener la continuación de los comportamientos positivos. Cuando elogiamos, es importante enfocarse en lo positivo solamente y evitar recordar comportamientos malos del pasado.
  • Elogiar el esfuerzo que hace su hijo y no sus habilidades innatas. El elogio es más efectivo al largo plazo cuando pone énfasis en el esfuerzo que hace la niña en vez de sus habilidades inmutables o innatas. Por ejemplo, en vez de decir “¡Buen trabajo! ¡Eres muy inteligente!” el elogio que se enfoca en el esfuerzo suena algo así “¡Me siento muy orgullosa de lo duro que trabajaste para resolver ese problema de matemáticas dificilísimo!” Cuando los padres elogian una habilidad innata de un niño, están enfocándose en una característica fija que muchas veces es incambiable. Un niño que recibe este tipo de elogio puede llegar a evitar las cosas difíciles en el futuro por miedo del fracaso o de que pueda decepcionar a los padres. Al contrario, cuando los padres elogian el esfuerzo de su hijo están enfocándose en una característica cambiable que el niño puede controlar. Este tipo de elogio motiva al niño a trabajar más duro y hacer frente a los retos que promuevan el aprendizaje. Así que los papás pueden motivar el comportamiento positivo y el desarrollo al largo plazo, enfocando sus elogios en los esfuerzos y procesos del aprendizaje.
  • Utilizar elogios para ayudar a su hijo a dominar una destreza nueva. Para que sea efectivo al largo plazo, el elogio debe motivar al niño a enfocarse en dominar habilidades nuevas en vez de compararse con los demás. Por ejemplo, en vez de decir “¡Bien hecho! ¡Terminaste primero y corriste más rápido que todos los demás niños!” el elogio enfocado en el aprendizaje suena algo como, “¡Bien hecho en tu carrera! Realmente se nota que has estado entrenándote mucho y trabajando duro para mejorar tu destreza.” El elogio que se enfoca en comparación social solo motiva mientras la niña está terminando primero en las carreras. Cuando esta niña ya no está saliendo mejor que los demás, muchas veces pierde la motivación para continuar el comportamiento. Elogios de comparación social también enseñan a los niños que la competición es más importante y motivante que el desarrollo y dominio personal. Como tanto, el comportamiento es valioso para un niño solamente cuando él lo hace mejor que los demás. Al contrario, el elogio enfocado en el dominio de destrezas nuevas les enseña a los niños a valorar el esfuerzo y mejoramiento, aun cuando otros les superan, y les ayuda a sobrellevar efectivamente los fracasos y contratiempos.
  • Usar elogios en el momento, pero que también es impredecible. El elogio es más efectivo cuando se dé inmediatamente después de un comportamiento positivo. Por ejemplo, cuando a un niño le elogia por haber ordenado su cuarto hace dos semanas, el elogio pierde su habilidad de motivar al niño. Este mismo elogio, dicho en el momento, funciona para motivarle a ordenar su cuarto nuevamente en el futuro. Aunque elogio inmediato es muy importante para promover los comportamientos positivos, no debe llegar a ser demasiado predecible. Si el elogio se vuelve tan habitual que se lo dice después de cada cosa que hace un niño o después de comportamientos que ya son fáciles, de repente pierde sentido. Por ejemplo, elogiar constantemente a un niño que ya puede decir la palabra “perro” por decir esta misma palabra puede parecer insincero. En vez de usar el elogio en este caso, considere compartir su tiempo y atención positiva con su niño diciendo algo como, “¡Charlie es un perro tan simpático! ¿De qué color son sus manchas? ¿Dónde está su nariz?” Su hijo se sentirá motivado con su interés y atención. Utilizando el elogio estratégicamente para el esfuerzo y comportamiento positivo, sigue siendo motivante, significante, y sincero.

 

Cuando el elogio es divertido, entusiasmado, e impredecible, los padres demuestran apoyo y motivación para los comportamientos positivos de sus hijos mientras simultáneamente ayudan a su hijo a sentir satisfecho con un trabajo bien hecho. Elogiar los comportamientos positivos ayuda a los niños a dominar destrezas nuevas, seguir con tareas difíciles, y mejora la autoestima. El elogio también puede promover una relación sólida entre padre e hijo porque les deja saber a los niños que estamos orgullosos de ellos y que merecen nuestro tiempo y atención positiva. Esto, a su vez, promueve los comportamientos positivos que llevan a resultados exitosos. En general, ¡el utilizar elogios efectivos con sus niños puede ayudarles a empezar bien el año!

 

Kimbree Brown
Kimbree Brown is a research associate with the KITS program. She has worked with the program since 2010 and recently completed her Ph.D. in counseling psychology from the University of Oregon. Her focus is in early intervention and prevention to improve mental and academic health of children and families.

0 Comments

Leave a reply