¡Al aire libre para la salud mental!

¡Al aire libre para la salud mental!

A mitades de mayo, el Mes Nacional de la Concientización de la Salud Mental, estamos explorando algunas cosas simples que pueden hacer las familias para sobrellevar este momento difícil, con un enfoque en mejorar la salud mental. Los efectos de la naturaleza en la salud mental han recibido mucha atención últimamente.

Quizá ha escuchado hablar de la práctica japonesa del “baño de bosque”, o sea la inmersión total en las vistas, los sonidos, y los olores del bosque. El concepto del “baño de bosque” fue desarrollado en Japón en los años 90 para contrarrestar la fatiga de la tecnología e inspirar la apreciación del bosque con la mirada puesta en la preservación. Ahora se ha estudiado rigurosamente la práctica y sabemos que tiene efectos positivos en la salud mental, mejorando el humor y aliviando el estrés, incluso aumenta el funcionamiento del sistema inmunológico. Vea nuestro infográfico divertido sobre actividades que pueden hacer con los niños para sumergir los sentidos en la naturaleza.

Una simple caminata en la naturaleza disminuye nuestro nivel de cortisol (la hormona del estrés) y mejora el humor. Y no hace falta viajar lejos para recibir estos efectos. Pasar tiempo en un parque dentro de la ciudad, o en un camino urbano arbolado, e incluso el patio de su casa pueden proporcionar los beneficios. Interesantemente, los estudios también demuestran que la habilidad de observar la naturaleza (un árbol, las ardillas, los pájaros) a través de la ventana mejora la salud mental de varias maneras, actuando sobre nuestra percepción de nuestro propio bienestar, la recuperación del estrés, y el enfoque mental. Incluso puede ayudar a reducir los antojos que pueden tener efectos negativos en la salud física y mental.

Aparte de su habilidad de mejorar el humor y disminuir el estrés, pasar tiempo en el aire libre puede aliviar los síntomas de la depresión, la ansiedad, mejorar el desempeño en el trabajo y la escuela, y regular el sueño. No nos sorprende entonces, que estudios recientes han demostrado que el acceso a los espacios verdes en la niñez disminuye la probabilidad de que una persona sufra de problemas de la salud mental de adulto. Entre más tiempo pasan en proximidad a la naturaleza, menos probabilidad tuvieron de experimentar dificultades siquiátricas.

Repasar todos estos estudios es bastante convincente, pero no se compara con la sensación que tengo cuando, después de una mañana difícil en la casa con los niños, salimos a dar un paseo juntos y de repente sé que todo va a estar bien.

Entonces, ¿cómo podemos integrar el tiempo al aire libre en nuestra vida familiar?

A continuación presentamos algunas ideas que se nos han ocurrido. ¡Nos encantaría escuchar las suyas en los comentarios!

  • ¡Coman al aire libre! Si hace frio, arrópense bien. Si hace calor, busque o cree un lugar sombroso en el patio de su casa. O tome un paso más y ¡siembren su snack!
  • Paseen al perro familiar, o préstense para pasear al perro de su vecino.
  • Programen descansos regulares al aire libre de las tareas domésticas, escolares, y laborales.
  • Programen salidas regulares al bosque. ¡Sirve el área natural más cercana! Si esto es nuevo para su familia, considere una salida mensual. O quizá puede ser semanal. ¡Entre más salgan, mejor se sentirán!
  • Muchas actividades que normalmente hacemos adentro pueden llevarse al aire libre. A mi hijo le encanta traer sus Legos al porche cubierto mientras trabajo en mi laptop. Cocemos, hacemos manualidades, tocamos música, y jugamos en el porche. ¡Desafíense a descubrir cuántas tareas pueden llevar al aire libre!
  • Programen un picnic mensual o semanal.
  • ¡Salgan a acampar!
  • El simple acto de mover su escritorio o área de trabajo escolar cerca de una ventana ayudará a mejorar su humor y disminuir la ansiedad y el estrés.

Para más ideas vean nuestras entradas de blog Muévanse para ser felices y crecer los cerebros y La jardinería con los niños. Y recuerde…no existe el mal tiempo, sino la ropa inadecuada. 😊

Laura Wilson
Laura has been with the KITS Program for many years. She has worked as an assessor for our research projects and as an interpreter in our parent groups. She is currently helping in the cultural adaptation of KITS for Spanish speakers.

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