4 Maneras para Ayudar a los Niños a Hacer Amigos

4 Maneras para Ayudar a los Niños a Hacer Amigos

Las habilidades sociales y el tener amigos no solamente les hacen sentir bien a nuestros niños, pero también son importantes para el éxito en la escuela. Es fácil imaginar que el tener amigos sucede naturalmente, y para algunos niños, es así. Pero la mayoría de los niños beneficiarían de un poco de ayuda y apoyo acerca de cómo hacer amigos, compartir con ellos y cooperar. Hoy vamos a empezar con algunas cosas simples que usted puede hacer para ayudarle a su pequeñito a empezar a hacerse amigos con otros niños.

Una buena manera para hacer esto es iniciar una conversación con su hijo acerca de lo lindo que es tener amigos y cómo el tener amigos nos hace sentir bien. Puede decirle a su niño que los amigos son niños que nos dicen cosas amables, juegan con nosotros, y se preocupen por nosotros. Continúe está conversación, enfocándose en uno o más de los temas a continuación, según la disposición de su hijo, y también modelando o practicando estas habilidades.

  1. Sonreír y decir “Hola, me llamo ____. ¿Cómo te llamas? Pregúntele a su hija si sabe cómo hacer una nueva amiga. Puede sugerir cosas como, “Una manera para hacerse amigo de alguien es sonreír y decir “hola”. ¿Hay algunos niños en la escuela con quienes te gustaría ser amigos? Podrías acercarte durante el recreo y decir “Hola, me llamo Analía. ¿Cómo te llamas?” Si a su hija no se le ocurre nadie con quien quisiera ser amigos, podría ayudarle a identificar niños que podrían ser amistosos la próxima vez que estén en el parque. Algunas posibilidades podrían ser otros niños que están sonriendo o que parecen amistosos, están jugando un juego que a su hija le gusta jugar, o están jugando solos o con una sola persona.
  2. Preguntarles a otros si puedes jugar con ellos. Otra manera para hacer amigos es preguntar si puedes unirte a su juego, o pedirle a un amigo nuevo que juegue contigo. Mientras juegue a la pelota con su niño en el parque, podría ayudarle a practicar haciendo amistades preguntándole si ve algunos niños a su alrededor que quizás quisieran jugar con él. Sugiera, “Podrías acercarte a ellos y decirles, “Holo, mi nombre es Ben. ¿Quieren jugar a la pelota conmigo? Esto sería muy amable.” O si ve un niño o un grupo de niños jugando un juego que a él le gustaría jugar, podría preguntarles, “¿Puedo jugar?”

Otra manera muy buena para sembrar la semilla de la amistad es preguntarle a su hijo si ha visto a alguien en el recreo que parece no tener con quién jugar. Podría decir, “¿Cómo se siente cuando los amigos te invitan a jugar? Te hace sentir bien, ¿verdad? A lo mejor le haría sentirse bien a ese niño también si tú le invitaras a jugar.”

¿Qué hacer si los niños no quieren jugar contigo?

Una parte importante de empezar a hacer amigos es el poder estar bien si otros niños dicen ‘no’ cuando piden jugar con ellos. Dígale a su hijo que a veces los niños no quieren jugar en ese momento y esto está bien también. A veces los niños quieren jugar solos. Es buenísimo cuando los padres pueden inculcar en sus hijos que esto es normal y no hay porque molestarse. Los padres también pueden ayudarles a sus hijos a buscar una solución: “Cuando un amigo dice no, ¿está bien? Claro que sí; quizás quiere jugar más tardecito. ¿Qué puedes hacer cuando sucede esto? ¿Podrías invitarle a otro niño a jugar contigo, o buscar otra cosa que hacer?”

  1. Cumplidos. Dar cumplidos es una forma maravillosa de hacer amigos y puede ser una destreza para toda la vida. Con un poco de práctica y modelando de parte de sus papás, incluso los niños pequeños pueden entender el concepto de dar cumplidos y decir cosas lidas a nuestros amigos. Puede ayudarle a su niño a entender cumplidos como “…diciendo cosas sobre otras personas que les hacen sentir bien”. Los cumplidos pueden ser sobre algo que alguien hace, o sobre cómo le hacen sentir a uno, o sobre cómo se ven. Dé algunos ejemplos y modele: “Si yo dijera que me gustaba tu dibujo, ¿esto te haría sentir feliz? ¡Claro que sí! Esto sería un cumplido. Sí yo dijera, José, tu sonrisa es tan brillante y feliz que me hace sonreír y sentirme feliz también!, esto también sería un cumplido. ¿Puedes pensar en algo lindo que podrías decirle a tu hermano? ¡Eso es! Podrías decirle que te gusta su camiseta verde. Eso es un cumplido muy simpático. Sí, también podrías decirle que te gusta mucho cuando comparte sus juguetes contigo; eso también sería un cumplido. ¡Eres muy bueno para dar cumplidos!
  2. Hacerles preguntas a sus amigos sobre sí mismos. Esta habilidad social es un poco más avanzado y podría ser difícil para niños más pequeños. Sin embargo, al platicar sobre estas habilidades con nuestros hijos, y ayudarles a practicar, formará una buena base para el futuro. Explique a sus hijos que hacerles preguntas a otros niños es una buena manera para hacer amigos. Por ejemplo, puede hacer preguntas sobre cosas que tal vez tengan en común como hermanos, deportes, colores preferidos, juegos o comida: “Si ves a otro niño llevando tu color preferido podrías preguntarle cuál es su color preferido, algo como: me gusta tu camiseta. Azul es mi color preferido. ¿Cuál es el tuyo? El hacerles preguntas a otros niños sobre si mismos es una buena manera para hacer amigos y demostrarles a los demás que te interesan.”

Saber hacer amigos y ser amigable son habilidades sociales muy importantes para tener éxito en la escuela y también en la vida. Los adultos pueden hacer mucho para inculcar y desarrollar las buenas habilidades sociales en los niños. Involúcreles en conversaciones, ayúdeles con el lenguaje cuando se atoran, practique con ellos, anímeles a usar sus nuevas habilidades, y sobre todo: reconozca y motive los pasos pequeños durante todo el camino hacia la amistad (¡esto les ayuda a tener más confianza para seguir intentando y no desalentarse cuando escuchan ese “no”!).

¡Y no se olviden! Sea el modelo para que sus hijos aprendan. Sé amistoso y modelo sus propias habilidades sociales positivas en sus interacciones con amigos y otros adultos.

Katherine Pears
Dr. Katherine Pears is a senior scientist at Oregon Social Learning Center (OSLC). She earned her Ph.D in clinical psychology and has worked with OSLC since 1998. Katherine is the principal investigator and co-developer of the Kids In Transition to Schools (KITS) program. Currently, she oversees all the clinical and research activities for KITS. When she’s not in her office, you’ll find Katherine in the kitchen whipping up her latest creation or outdoors hiking a scenic trail.

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