Aproveche el poder de los errores con sus pensamientos, acciones, y palabras

Aproveche el poder de los errores con sus pensamientos, acciones, y palabras

Para los adultos que participan en la crianza y educación de los niños, puede resultar bien difícil observar su proceso de cometer errores o experimentar el fracaso. Puede que queramos prevenir que sucedan los errores o arreglarlos rápidamente por ellos. Sin embargo, los niños reciben muchos beneficios al tener la oportunidad de tomar riesgos y cometer errores. Éstos incluyen la posibilidad de: aumentar la resiliencia, quedarse con los proyectos por más tiempo, explorar y pensar en varias opciones, tener menos ansiedad o miedo en cuanto a los errores, e intentar cosas nuevas o cosas que podrían ser difíciles.

Entonces, ¿cómo podemos empezar a encarnar una posición que apoye la idea de que los errores y fracasos valen la pena?

Probar un nuevo punto de vista:

Podemos comenzar con un rechazo de la creencia que los errores y el fracaso deben verse como algo negativo que se deben evitar. ¿Y si en cambio los viéramos como una oportunidad de aprender e intentar cosas nuevas? Thomas Edison fue famoso por haber dicho “No he fracasado. Simplemente encontré 10,000 maneras que no funcionan”. Al cambiar la manera en que pensamos en los errores, podemos abarcarlos con más curiosidad y verlos como una parte natural del proceso de aprendizaje. Podemos inspirar a nuestros niños y niñas a pensar como los científicos que consideran los “errores” o “fracasos” simplemente como evidencia sobre lo que no funciona para sustentar las decisiones para el siguiente paso.

Reemplazar el “¡Cuidado!, ¡no!, ¡pare!”:

Como adultos, ya hemos tenido bastante tiempo para armar nuestra propia colección de errores y fracasos.  En momentos, esto nos puede convertir en “adivinas” de los posibles peligros o fracasos que puedan estar esperando a nuestros niños, sea al escalar una roca o escribir su primer reporte. Como una persona que ha usado las frases, “ten cuidado”, “no, no hagas eso”, y “ven, arreglemos eso”, con mis propios niños, fui en búsqueda de otras maneras de apoyar a los niños sin reprimir su necesidad de explorar, intentar cosas nuevas, y aprender por sí mismos.

Backwoodsmama sugiere que podemos ayudar a nuestros niños a desarrollar un sentido de conciencia y a la vez motivar su capacidad de resolver problemas al hacerles preguntas cuando entran en un terreno difícil. Por ejemplo, en vez de decir, “¡Ten cuidado!” podemos traer conciencia de la situación a al decir, “¿Viste el musco creciendo en esta roca que puede hacer que sea muy resbalosa?” y luego apoyarlos con preguntas que fomentan la habilidad de resolver problemas como, “¿Dime tu plan para cómo vas a escalar esta roca?” Me encanta esta estrategia porque nos permite construir un andamio para apoyar a nuestros niños sin quitarles la oportunidad de hacer algo que podría ser difícil o una oportunidad importante de aprender. Para leer su blog y ver más ideas visite (considere usar el traductor de google):

https://www.backwoodsmama.com/2018/02/stop-telling-kids-be-careful-and-what-to-say-instead.html

Modelar

Los niños nos observan con gran atención para aprender cómo moverse en este mundo. Si abordamos nuestras equivocaciones negativamente, “¡Ugh! ¡Qué estúpido!”, o si las evitamos, “Oh, no soy buena para hacer eso y no quiero hacerme ridícula” estamos enviando un mensaje a los niños que se deben evitar los errores y la posibilidad de fracasar (incluso cuando no es nuestra intención).

El Instituto de la Mente del Niño destaca que podemos ser modelos impactantes para nuestros niños al hablar acerca de nuestros errores y fracasos, cómo nos sentimos, y cómo manejamos nuestra desilusión. Estas conversaciones enseñan a los niños que a todos nos pasan los fracasos y podemos recuperarnos rápidamente de ellos. Si somos muy duros con nosotros mismos cuando nos equivocamos o fracasamos, podemos intentar una posición más compasiva al pensar, “¿Qué diría yo a mi mejor amigo si fracasara?” Esto en turno demostrará a nuestros niños el amor propio y la importancia de darnos a nosotros mismos el cariño que merecemos.

 Afirmaciones:

            No nos definen nuestros errores y fracasos. ¡Hay mucho más que nos hace extraordinarios! Sin embargo, puede ser difícil recordarlo cuando hemos fracasado. Como hemos dicho en entradas de blog anteriores, nuestra mente está programada para recordar y señalar lo negativo, así que tenemos que trabajar extra duro para prevenir que nos venzan los pensamientos negativos.

Las afirmaciones (o frases que nos repetimos) son una manera maravillosa de animarnos y fortalecer nuestra resiliencia cuando las cosas se vuelven difíciles.  Aquí presento mis favoritos: “Cuando fracaso, digo que no lo puedo hacer TODAVÍA e intento nuevamente”, Puedo hacer cosas difíciles”, “Sigo con las cosas y no me rindo fácilmente”. Los niños pueden usar las afirmaciones para superar el fracaso y también las podemos decir a nuestros niños para motivarlos.

Para aprender más sobre las afirmaciones y como presentarlas a sus niños, visite: http://k-exito.blogspot.com/2010/04/101-afirmaciones-para-ninos.html

¡Nos encantaría escuchar de usted! ¡Déjenos saber si intentó cualquiera de éstas y lo que pensó!

 Recursos y referencias:

LOVE POWERED LITTLES BOX SET

https://sleepingshouldbeeasy.com/2015/12/21/how-to-teach-our-kids-to-embrace-mistakes/

https://www.jeanchatzky.com/podcasts/ep-75-failing-well-rachel-simmons/

https://girlsleadership.org/blog/learn-why-failure-is-critical-for-your-kids-success/

https://www.kqed.org/mindshift/20172/fun-failure-how-to-make-learning-irresistible

 

Image: © Elena Nichizhenova | Dreamstime.com

Emily Peterson
Emily Peterson is the Co-Clinical supervisor for the KITS program. She has interned at elementary schools and DHS, training with children in the foster care system prior to coming to OSLC. In her free time, Emily enjoys a good laugh, game nights, food and taking walks with her two dachshunds.

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